"Antes de Carrie ya había escrito tres novelas (...) pero ninguna de las tres me enseñó tanto
como Carrie White. Aprendí dos cosas: primero, que la impresión inicial del autor sobre el personaje o personajes puede ser tan errónea como la del lector. Segundo (pero no en importancia), darse cuenta de que es mala idea dejar algo a medias sólo porque presente dificultades emocionales o imaginativas. A veces hay que seguir aunque no haya ganas. A veces se tiene la sensación de estar acumulando mierda,
Y al final sale algo bueno."
Mientras escribo - Stephen King
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